Nuestra casa

El lienzo en blanco

Ésta es nuestra casa.
Encontramos nuestra casa hace dos años, y nos enamoramos de ella. Nuevecita. Sabíamos que era pequeña, pero a parte de eso, era justo lo que estábamos buscando. ¡Tan emocionante! Todo parecía perfecto.
Bueno, ni tanto. Sabemos que algunas constructoras hacen casas en serie y no son muy responsables que digamos. No digo que la situación fuera terrible, pero definitivamente no era lo que esperábamos. Había detalles (pequeños y grandotes) que debían arreglarse.
Como faltaban algunos meses para nuestra boda, decidimos ponerla en renta (consejo muy sabio de algunos familiares).
Mientras nosotros nos preocupábamos por los preparativos de la boda, una familia pequeña vivió aquí. Nos sentimos muy agradecidos porque cuidaron la casa (y, además de todo, lidiaron pacientemente con los problemas que siguieron presentándose). Para nuestra suerte, la constructora estuvo presente ese tiempo, y le dio solución a algunos de esos problemas.
Después de algunos meses, la familia se mudó a otro lugar. Esto resultó tremedamente perfecto. Nos dio dos meses para preparar nuestra casa para nuestra llegada; aunque bueno, justo esos dos meses eran los más ocupados para nosotros (por la boda). De cualquier manera, pudimos traer el refri. Y también nuestra cama. ¡Eso era todo lo que teníamos!
También nos dio tiempo para pintar todas las paredes de blanco.
Nuestro lienzo en blanco. Esperándonos.
Dos meses después nos casamos y entonces la pequeña e imperfecta casa se convirtió en nuestro hogar.
Me encanta decirlo:
NUESTRO hogar.

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